La solidaridad es la fuerza de la gente débil.
Hugo Ojetti. Escritor y periodista italiano
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miércoles, 26 de enero de 2011

Voto inmigrante en España

       El gobierno español decidió otorgar el voto a los inmigrantes en las elecciones municipales. La próxima elección municipal se celebrara en abril de 2011.

       Quizás sea un buen comienzo para la integración de los inmigrantes.
       Las cifras engañan. Según diferentes fuentes, en España hay unos 4.800.000 extranjeros legalizados, más 1.000.000 de extranjeros sin papeles (aproximadamente).

        De ellos, unos 2.400.000 son residente comunitarios, que se dividen a su vez en residentes “vacacionales” como los ingleses, alemanes o nórdicos que viven en invierno en España y generalmente de la tercera edad o residentes permanentes, generalmente de los países del este de Europa y que hasta hace unos pocos años se les consideraba inmigrantes.
       Este colectivo apenas se interesa por participar en las elecciones, aunque si pueden ejercer su derecho al voto en España.

       Por tanto pareciera ser que el derecho a voto que se ha otorgado es para los otros 2.400.000 no comunitario o inmigrantes a secas.

      Pero al final todo es un engaño.

       Las condiciones que se pusieron fueron acortando las cifras.

- Solo pueden votar los nacionales de Ecuador, Perú, Bolivia, Colombia, Paraguay, Chile, Nueva Zelanda, Cabo Verde, Islandia y Noruega que no estén nacionalizados españoles.
- Solo pueden votar los que residan en forma legal 5 años.

      Como vemos las cifras se reducen un montón.

       Por otro lado, se les dio un plazo desde el 1 de diciembre al 15 de enero para inscribirse en el Censo Electoral, que luego se alargó hasta el 25 de enero. Si contamos los días inhábiles y las fiestas, tenemos que quitarle aproximadamente 24 días.

       También se les pedía un certificado de residencia que entre pitos y flautas tarda 10 días en expedirlo más la cita previa para solicitarlo (unos 10 más) y tienes que pagar 7 euros por el papelito.

¡¡Todo facilidades!!

       Tampoco se puede ocultar que nadie sabía nada, ni la oficina del Censo Electoral, ni Extranjería. Así que pudimos ver a un montón de inmigrantes haciendo la peregrinación de una oficina a otra para inscribirse. Como las romerías a la Virgen de Lourdes para ver si podía hacer el milagro de inscribirte para votar.
      Al final, el derecho que el gobierno dio, está bastante torcido por todas partes y más que un derecho se transformó en un “derechito”.

      Con lo fácil y razonable hubiera resultado decir; “Todos los extranjeros que aportan con sus impuestos y trabajo, acatan las leyes y cumplen con sus deberes ciudadanos, también tienen derecho a decidir que se hace con su aporte económico”

      No es cuestión de acuerdos recíprocos entre países.

     Es cuestión de deberes y derechos. Si cumples con los deberes, tienes derechos. Así de facil.

       Pero a los tecnócratas del gobierno actual (y también de la principal oposición) no les interesa, ni el voto de los pobres inmigrantes, ni sus derechos ciudadanos.
       De nada vale que gracias a la última regularización de inmigrantes, el fondo de pensiones (por ejemplo) tenga un superávit que ha permitido al gobierno salir del paso en el pago de las jubilaciones en estos tiempos de crisis en que no hay dinero para nada, pero sí para el sueldo duplicado o triplicado de sus señorías.

 
       Tampoco les vale que los inmigrantes estén cambiando la curva demográfica y transformen un país en vías de envejecimiento a otro rejuvenecido laboral y culturalmente nuevo.

       Así no salimos de la crisis, ni aquí, ni en Europa, ni en el mundo.



       Les pongo un enlace al periódico INFORMACIÓN de Alicante que me ha publicado un escrito sobre este mismo tema.



martes, 18 de enero de 2011

¡Chile, hermoso y triste!

Cerro de Santa Lucía, Santiago
      Faltan unos pocos días para que me vaya de vacaciones, junto a mi esposa, a Chile.
      Es complicado irse al fin del mundo. Tienes que juntar el dinero durante dos años, verificar y planificar las visitas y los gastos. Somos una familia normalita, que se saca el salario como la mayoría de los mortales.
      Durante esta crisis, necesitamos un respiro, aunque nos cueste un poco a la vuelta, pero ya saben, “lo bailao” queda en el recuerdo y no te lo quita nadie.

La Casa en el Aire, Bellavista, Santiago
       Este año me tocará estar ahí para el primer aniversario del terremoto del 27 de febrero de 2010. En este momento, tengo planes para ir, ver, sacar fotos de las secuelas de la desgracia, recorrer lo que vimos aquí por la tele y los periódicos.

      También me gustaría acercarme a Copiapó para ver si se me pega algo del espíritu de los mineros y sus familias y contagiar a mis compatriotas de Alicante y mi asociación (Casa Chile Alicante).

       Ver de nuevo Iloca en donde estuve justo un año antes de la desgracia y comparar las fotos de entonces, con las de ahora. Ver la cárcel de San Miguel, mi comuna de niño.

TranSantiago
       Se que no me va a dar tiempo a todo, ya saben, la primera semana el recibimiento de familiares y amigos, la segunda para verlo todo y la tercera las despedidas y de vuelta al trabajo en Alicante.

      Estoy tratando de alquilar un cohecito, al menor coste posible, para no perder tiempo en “TranSantiagos” o “Piñeras AirLines”, pero me topo con la mentalidad de mis compatriotas que creen que si vives en Europa ya eres rico y vas con un saco de Euros, fresquitos que les alivien un poco a ellos también la crisis.

La Serena desde Coquimbo
      Los chilenos tenemos la mala costumbre de no decir las cosas de frente. Que si algo está MAL, decimos “Es mejorable”. Que si es NO, decimos “Se puede evaluar”. Que para decirte EL SEGURO DEL COCHE ES LIMITADO, decimos “es deducible”. De tanto andar por el mundo, yo ya me he acostumbrado a decir las cosas como son (seguro lo han notado en mi blog), lo que a veces me acarrea algunos problemas, a veces me dicen que “eres muy directo”.
      Cosas de los chilenos.

Volcan Villarrica
       En todo caso, uno se lo pasa bien en Chile, quizás porque vas con el tiempo limitado y con la alegría de ver a los tuyos, dejas en segundo plano los problemas graves que afectan al que vive ahí todo el tiempo, como la delincuencia, la lucha de los aguerridos mapuches por sus derechos ancestrales, la rebelión de los magallánicos por su subsistencia, los hoyos en los caminos, las autopistas hechas (o mal hechas) por empresas españolas (y no es que no supieran hacerlas) y un millón de cosas más que dejas pasar para llevarte un lindo recuerdo y asegurar que dentro de otros dos años (si la crisis lo permite) uno tenga que volver.

La mano del desierto
       Recomiendo a mis amigos “no chilenos”, que vayan y vean. Chile es un país descomunal por su belleza.
      España tiene miles de lugares bellísimos, con encanto e historia, y seguro que cada país también, pero CHILE, es apoteósico.

       La naturaleza te abruma. Los del nuevo “Paris-Dakar” están encantados del reto del desierto atacameño, el Sahara (con todos mis respetos) es casi un juego de niños si los comparamos y con las ventajas que no tiene integristas islámicos.
Niebla, Valdivia

      Recomiendo el Valle del Elqui y en especial en Vicuña el observatorio de Mamalluca, en donde el cielo y el universo se te caen encima.
       Párese un momento a contemplar el Océano Pacifico y la espectacular puesta de sol en el mar.

        Vayan a la Isla de Chiloé que es como Galicia pero a lo bestia de grande y hermoso, entonces sabrá de donde viene la patata y la tortilla gallega, los mejillones, ostras, machas, ostiones y tantos bichos más.

Niebla, Valdivia. Donde se baña la luna.
Caleta Quintay
       De paso, acérquese a los lagos sureños, que cada uno tiene un volcán adosado y que de vez en cuando dan un susto, pero mientras tanto...

       Más al sur ni le cuento, hay que verlo, Torres del Paine, fiordos más hermosos y ricos que los noruegos, glaciares en donde se puede tomar un Ron Cubano o Pisco con hielo milenario (Ni whisky, ni ron Bacardi para no echar a perder el hielo).

       Muchos amigos españoles me comentan que Chile está muy bien, pero generalmente, no salen del barrio alto de Santiago y de ahí a Viña del mar.
       Chile es mucho más, tiene su encanto ver las caletas  de pescadores pobres, como hacen del mar sus caminos y veredas desde niños.

Caleta Los Molinos, Valdivia

        Los pueblitos campesinos en donde te reciben con vino y empanadas, los pequeños negocios familiares en que te sirven la comida que ellos mismos comen, cazuelas (parecido al cocido), porotos con riendas (similar a la fabada), guatitas (como los callos madrileños), pescados y mariscos que ni les cuento y que ves que se hace con cariño. Nada de cocina de diseño, que te quedas con hambre y te cuesta un ojo de la cara y mitad del otro.
Coquimbo


       Vaya y vea las poblaciones en donde el día a día es tan interesante como un paseo por la cordillera. 

Pomaire

      Olvídese de los “Mall” (Centros comerciales) y compre donde la “Señora de la esquina”, si se le pincha un neumático, encontrará un pequeño negocio, casi artesanal que le arreglará el problema y además saldrá con un nuevo amigo si usted sabe hablar y compartir con humildad sus inquietudes.


       Yo lo hago así y seguro que vuelvo.

Lo único es juntar el dinerito otros dos años, si la crisis de mierda me lo permite.

P.D. Les dejo algunos enlaces de interés, no me pagan nada por ello, pero quien sabe, a lo mejor me invitan a una copa de vino o alguna que otra gracia.

lunes, 3 de enero de 2011

Inmigrantes, emigrantes

 
El síndrome de la maleta en la mano


       Hace ya varios millones de años, en un pequeño bosque, vivía una familia de monos. Las excelentes condiciones que les ofrecía el lugar por su frondosidad, altura de los árboles y abundancia en frutos, hizo que la familia creciera y creciera.


La sobrepoblación y una que otra calamidad climática, hicieron que se plantearan la necesidad de trasladarse a otro bosque que divisaban a unos centenares de metros. Varios lo intentaron sin éxito. Eso de bajarse de sus árboles en que se sentían protegidos y cruzar la llanura, solo les servía de alimento a los depredadores que esperaban agazapados entre los pequeños matorrales.
      La comida escaseaba y necesitaban desesperadamente llegar al otro bosque que se intuía mejor y más grande.
      Poco a poco descubrieron que era mejor intentarlo corriendo sobre las dos patas inferiores y emprendieron la tarea.
      Más o menos así, comienza la odisea de las migraciones y a transformarse de monos a homínidos y de homínidos a homo sapiens sapiens, es decir a lo que hoy somos. Naturalmente me salto unos cuantos millones de años y casi toda la evolución humana, pero solo lo hago para poner el punto de partida en el porqué de las migraciones.
       Siguiendo con la historia, los monos al llegar al bosque deseado, encontraron que este ya estaba ocupado, no tan poblado como el suyo, pero ocupado al fin.
      El conflicto estaba servido, con lo cual los recién llegados se vieron obligados a agruparse y a protegerse del entorno hostil.

       Los inmigrantes, como los monos de la historia que he narrado, se agrupan, intentan reproducir en el nuevo hábitat las costumbres que tenían anteriormente, forman en su cabeza, historias y añoranzas, magnifican lo que han dejado atrás y critican el nuevo medio en que viven y siempre llevan en lo más hondo de sus pensamientos, volver a la tierra que han dejado.

      Un buen amigo de Lota, hijo de un conocido luchador del carbón, fusilado por la dictadura en 1973, me dio un gran consejo. Vivíamos el exilio en Rumanía, en condiciones de casi aislamiento étnico.

“No vivas con la maleta en la mano, deshazla y vive como si te quedaras para siempre. Si llega el momento de irte, la haces de nuevo y partes”

      La mayoría de los inmigrantes intentan agruparse y ayudarse entre si para protegerse de un medio que no conocen y que sienten hostil.
 
       En la mayoría de los países receptores se han formado barrios de inmigrantes de un solo país o región, los chinos por un lado, los irlandeses, los rusos, etc.
       En estos cuasi guetos, conservan sus costumbres, su idioma, sus leyes no escritas y sus códigos y parámetros de vida que tenían en sus lugares de origen.

       En aquellos lugares en que no llegan a formar un barrio o lugar físico común, forman grupos de fuerza. En España conocemos a los Latin Kings, Ñetas, Trinitarios o Maras, con el rasgo común de la delincuencia, jerarquicamente estructurados y  para entrar en ellos pasan un riguroso ritual.
       En cualquier caso, cuando no se forma un gueto o un grupo de fuerza, el inmigrante, mantiene siempre una actitud de rechazo, critica al país receptor y a su población, muchas veces con argumentos totalmente ficticios y alabando o magnificando la vida que ha dejado atrás.

       He oído miles de veces decir a inmigrantes que los españoles son tontos o ignorantes, que hacen las cosas mal, que en nuestros países todo es mejor y más bonito. Y yo me pregunto ¿Si es tan malo aquí, porque has venido? ¿Si es tan bueno allá, porque te has ido? Estoy seguro que lo mismo pasa con los inmigrantes en Francia, Estados Unidos, Suiza, Suecia o Australia, son los mismos argumentos. Ahí el ignorante, tonto o bruto, será el francés, el americano, el suizo, el sueco o el australiano. ¿Me equivoco?

       No es malo que el inmigrante se agrupe, que conserve sus tradiciones y costumbres, que celebre sus fiestas, que aprenda sus bailes y que se ayuden entre ellos. Pero debe de tener la capacidad para, también, asimilar, comprender y respetar y valorar al país que te cobija y te ofrece, en cualquier medida, algo mejor de lo que dejaste.
       La capacidad del ser humanos para asimilar varias culturas es inimaginable. El sentido de la pertenencia no puede ser excluyente. Lo explico en mi caso; Yo presumo de ser tanto chileno como español y también pudiera presumir de ser cubano, búlgaro, peruano, argentino, ecuatoriano o lo que sea.
       Cuando en el mundial jugó España y Chile estuve los 90 minutos con el corazón partido, pero al final, solo es un partido de futbol.

       Conozco a una compatriota que es terriblemente crítica con los españoles, al punto de llegar a ser ofensiva. Sucede que es lesbiana (cuestión que respeto profundamente) y en España, las leyes españolas le permitieron casarse con su esposa española, cosa que en muy pocos países se permite y mucho menos en Chile. Es terriblemente injusto tratar mal al país que te ha dado la oportunidad de ejercer tu opción sexual de forma abierta y legal. Así podríamos extrapolar este ejemplo de libertad sexual, a la cuestión económica, laboral o de oportunidades de estudio.

       La riqueza de aquel que es capaz de comprender a los demás y a su entorno sin perder lo suyo, nos hace infinitamente mejores.
       Lo de sentirse “ciudadano del mundo” no es fácil pero tampoco imposible.

       Todo esto que he tratado de explicar, muchos lo resumen como “integración”. Aunque hay muchos que confunden la integración con asimilación, concepto absurdo, ineficaz y contraproducente para tratar el fenómeno de migratorio.
 
       Una cosa es ser críticos con la sociedad que te acoge para intentar hacerla mejor y otra muy distinta es ponerse una coraza protectora de rechazo, o idealizar al país que has dejado.  Debiéramos pararnos a pensar, ¿Por qué tuvimos que dejarlo? La respuesta será, en todos los casos, que el país de origen es peor de lo que creemos.

       Lo malo del caso, es que en ese proceso de auto protegerse de una realidad que no entendemos (o nos negamos a entender) el único que sufre es el inmigrante, es como vivir con la maleta en la mano en que se pasan años sufriendo la paranoia de no encontrar el lugar ideal que satisfaga nuestras necesidades. Lo peor, es cuando el inmigrante vuelve al lugar de origen y se enfrenta a la realidad de lo malo que es su propio terruño y le costará mucho, muchísimo, asimilar que ha vuelto derrotado a un país que ya tampoco es el suyo.

       Consejo al inmigrante: Desarme la maleta, ponga cada cosa en su sitio, no destruya puentes, pero tampoco ponga barreras. El mundo es demasiado grande y todo tiene un lado bueno, búsquelo y vera que será un poquito más feliz, a pesar de la crisis.

¡Feliz 2011!




miércoles, 20 de octubre de 2010

¡Fuerza mineros!

            En las tranquilas serranías del desierto más árido del mundo, ahí donde se escucha el silencio, el desierto de Atacama en Chile, la mañana del 5 de agosto se empezó a tejer la noticia más alucinante de la historia de la minería chilena y quizás mundial.
            La mina de San José se derrumbaba, dejando atrapados a 33 mineros, a más de 600 metros bajo tierra. A las pocas horas se conoció la noticia en el planeta, en un principio, solo los familiares y los mineros que estaban fuera, tenían la certeza de que sus familiares y compañeros, aún estaban vivos.
            La minería chilena tiene una larga tradición y experiencia, el rico territorio de esa patria en los confines de la tierra, esconde riquezas fabulosas que solo se deja arrancar a costa de esfuerzos sobrehumanos de los duros mineros de la pampa chilena.
            La mina San José es una vieja explotación que había cerrado su actividad debido a que no era rentable ni segura. Sin embargo, la subida del precio del oro y del cobre llevó a los dueños a exprimir las vetas y a sacar hasta el último gramo a cualquier precio, reabriéndola ilegalmente en junio de este año.
            Inmediatamente los equipos de rescates pudieron comprobar que una gran masa rocosa de más de 700.000 toneladas, en medio de la mina, cerraba el paso hasta los trabajadores que estaban trabajando a 750 metros de profundidad. Cinco sondas comenzaron a perforar la roca para intentar llegar hasta ellos y comprobar si realmente existía vida bajo tierra. Varias de ellas no lograron su objetivo al desviarse de su ruta o caer en oquedades lejos de los mineros, hasta que 17 días después, una de ellas trajo amarrada al cabezal de la perforadora, una nota: “Estamos bien en el refugio los 33”.
            Es en ese momento en que la historia de una tragedia, casi rutinaria en el mundo, se transformó en algo inédito y digno de cualquier titular, ¡están vivos!
            Este suceso es único en la historia mundial, no existe ningún protocolo de actuación, los planes de rescate se van haciendo desde la marcha, poniendo en práctica el ingenio y experiencia de los mineros, la sabiduría e inventiva de los ingenieros y el corazón de todo un pueblo que les tiene en sus pensamientos. Nunca se había enviado a personas atrapadas, cámaras de video, pantallas flexibles, comida típica caliente, camastros, ropa de última generación, por un mecanismo inventado y mejorado tres veces, de solo 12 centímetros de diámetro. Nunca se han desplegados tantos profesionales y tantos medios para intentar un rescate pionero. Desde científicos de la Nasa, hasta políticos, pasando por sicólogos, ingenieros, deportistas, militares, líderes religiosos, médicos, camioneros y una larga lista de personas que han estado más de 65 días intentando un imposible.
Después de más de 2 meses bajo tierra, se aproxima el momento del rescate. Las cápsulas de solo 67 centímetros de diámetro, llamadas Fénix, inventadas y construidas pensando hasta en los más absurdos detalles, subirán en las próximas horas hasta la superficie Atacameña, uno a uno a los mineros que a costa de sufrimiento extraen ese metal rojo que nos hace la vida más fácil y el amarillo que nos hace más presuntuosos.
Chile es el segundo extractor y el primer exportador de cobre del mundo. Gracias al trabajo de mineros como los 33 atrapados, podemos tener en nuestros hogares, comunicaciones por teléfono o Internet, electricidad, saneamiento y agua potable, luz en nuestras calles, y energía eléctrica en nuestros coches y si nos metemos las manos en los bolsillos, seguramente tendremos alguna moneda de uno, dos o cinco céntimos con los que compramos nuestro sustento diario, por poco valor monetario que posean. El material rojo oscuro que nos rodea, lo proporcionan esos hombres extraordinarios llamados mineros.
Gracias mineros, por todo lo que nos dais, os merecíais un rescate de estas proporciones, bienvenidos a la luz y el viento, bienvenidos a casa.


Publicado el 13 de octubre  de 2010 en el periodico Información de Alicante